In  Memoriam. Eusebia Juan Fernández
 

Se ha muerto “la Eusebia”. Así es como decimos en los pueblos cuando nos queremos referir a alguien. No decimos Eusebia, no, decimos “la Eusebia”. Pero cuando comenzamos con las primeras palabras de este escrito lo decimos tristes porque en las pueblos pequeños todos nos queremos un poco o un mucho y sentimos cuando uno se va para siempre. Y para siempre se nos ha ido la Eusebia. Ya llevaba de un tiempo a esta parte con problemas por sus achaques de años y de salud y esta vez no los ha superado. Descanse en paz.

Mi relación con ella viene de unos pocos años atrás, yo hasta entonces, cuando era pequeño y vivía en la central, la conocía como “la señora que venía a cobrar lo del médico”. Reconozco la forma interesada por la que empecé, allá a principios de este siglo, mi relación de amistad con ella e incluso confieso que seguía yendo a verla también por interés. Alguien, antaño,  me dijo: -Eso se lo tienes que preguntar a la Eusebia- Y yo, que casi todo lo que sé me lo ha contado alguien, iba allí con mis fotos de gente antigua o con un relato sin completar para que reconociera a gente y me sacara, o no, de dudas.

De aquellas primeras veces en que la visitaba con prevención pasé a las últimas en que creo que la confianza era mutua. Últimamente estaba más reflexiva, me hablaba de las largas horas de soledad, de historias viejas, de Coruñeses, de su Jesús, de tiempos pasados que sabía a mi me agradaban, en fin de todo aquello que hablan las personas que han perdido muchas de sus facultades físicas, pero no mentales, y ven el inexorable paso de los años marcando sus vidas.

La recordaré siempre con esa media sonrisa que siempre mostraba y  esa entereza con la que afrontaba el paso del tiempo. Hace años se fue “la Cisella” y ahora se ha ido “la Eusebia”. Me van quedando pocas personas a las que acudir con mis papeles. Ellas y otras muchas personas más, estarán de vez en cuando en mi recuerdo y para siempre en esa memoria inmensa e imperecedera de mi ordenador. Desde aquí mi más sincero pesar y mi más encendido y cariñoso homenaje a su recuerdo.

 

 

Imágenes para su recuerdo

 

   

   

 

 

Subir